:: EL CORREO DEL ZAR ::
:: RICARDO VASQUEZ KUNZE ::
UN PAPAGAYO MÁS (01/06/07)
Ricardo Vásquez Kunze, foto, abogado de la Pontificia Universidad Católica y analista político, Perú

Tuve por Hugo Chávez cierta simpatía en una época, aquélla en que recién electo Presidente de una decadente Venezuela políticamente podrida, representaba una mayoritaria voluntad de cambio. Educado yo en la tradición del racionalismo francés, me divertía ver cómo Chávez contradecía con argumentos atendibles, para pasmo de muchos, algunos principios filosóficos, políticos y económicos que se suelen dar por sentados sin mayor reflexión. Como sus objetores repetían como papagayos lugares comunes sin saber sus fundamentos, resultaba gracioso el revolcón que sufrían merced a la lengua del dicharachero Chávez. Pero luego vino el golpe de Fedecamaras –al que me opuse porque no puedo entender razonablemente cómo en nombre de la democracia se pretenda derrocar a un gobierno democrático; y el de Chávez hasta entonces lo era– y Chávez dejó los argumentos para convertirse en dictador –como si el golpe en su contra fuera un argumento para eso–. Un dictador ideologizado, es decir, bruto.
Entonces se transformó en un papagayo más. Se compró literalmente el discurso del achacoso Fidel Castro, se declaró enemigo del imperialismo yanqui y del capitalismo explotador, mentor del nuevo socialismo del siglo XXI y adalid de la integración latinoamericana que, por supuesto, no podía ser otra que socialista, anticapitalista, antiimperialista y, lo fundamental, antiyanqui. O sea, todos los clichés ideológicos de la orfandad intelectual de la izquierda de los últimos cien años en Latinoamérica. Ahí terminó cualquier simpatía con Chávez, pues no tolero la estupidez ni de izquierdas ni de derechas.
Chávez, como muchos antes que él, pretende haber encontrado el “camino propio” para la verdadera independencia económica, política y cultural latinoamericana. En su caso, pasa por las sandeces marxistas con las que Fidel Castro fracasó al intentar, en la segunda mitad del siglo XX, integrar Latinoamérica a punta de revoluciones y guerrillas. Hoy las sandeces vienen en barriles de petróleo, pero son exactamente las mismas. Y exactamente el mismo será su destino: el fracaso. No creo en la integración latinoamericana. Pero si alguna vez ésta se da, no será por cierto bajo ningún ucase ideológico. Ni de izquierda ni de derecha. Las ideologías excluyen, no integran; enfrentan, no armonizan; disecan la inteligencia, no la alimentan. Ese es el ABC de la vida. Quien no ha entendido esto –como yo mismo no lo hice hasta hace un tiempo en que idiotamente creía en la tesis del “camino propio” desde la derecha– está condenado al fracaso, tarde o temprano. Como lo estaría un papagayo si quisiera hacer de genio y estadista.

© 2009 RICARDO VASQUEZ KUNZE TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS. LIMA, PERÚ
ricardovasquezkunze@hotmail.com